jueves, 4 de mayo de 2017


ADOCTRINAMIENTO O REALIDAD¡¡¡¡
El adoctrinamiento (a veces llamado indoctrinación, por influjo del inglés indoctrination), es el conjunto de medidas y prácticas educativas y de propaganda, encaminadas a inculcar determinados valores o formas de pensar en los sujetos a los que van dirigidas. (Tomado de Wikipedia. La Enciclopedia libre)
Y una definición de realidad “Es aquello que acontece de manera verdadera o cierta, en oposición a lo que pertenece al terreno de la fantasía, la imaginación o la ilusión. Lo real, por lo tanto, es lo que existe efectivamente”.
Mucho se puede filosofar sobre estos dos conceptos; pero a lo que me voy a referir es a un “fenómeno” que está ocurriendo en nuestra población, y como nos decía el eximio  Profesor Amalio Belmonte: “…hay que delimitar el problema”. En este caso,  lo  voy a hacer en nuestra población infantil, en nuestros niños, nuestros familiares. Por razones lógicas de vida, a mi casa van mis nietos y sobrinos y estos pertenecen a ese renglón.
Seguro estoy que  ustedes también tendrán una o varias historias con sus niños, igual a las que les voy a contar: Ayer me puse a prestarle atención a lo que esos chipilines, cuyas edades oscila entre los tres y cuatro años de edad (Por razones obvias omito sus nombres), y que estaban compartiendo, hablando entre ellos, jugando en el parque:
“…hoy no fui al colegio porque en la calle hay gente peleando, porque no quieren a Madudo, porque es malo”;
“…yo a veces me porto un poco mal y me regañan, a veces me porto muy mal y me castigan; pero a  ti Madudo, nadie te quiere”
“…yo cuando oigo las cacerolas salgo a buscar a mi Tía y le digo que están cecerolando, que vaya a buscar la lata…”
Los interrumpí y les pregunté: Quien de ustedes quiere ser Presidente de Venezuela cuando sea grande?. Uno de ellos me respondió: “No, Yo quiero ser niño”.
Días atrás, mi nieta de once años, me contaba entre muchas otras cosas: “…a nosotros nos engañó Maduro con las Canaimitas, porque nos dijeron que tenía YouTube y cuando las abrimos no me puede conectar a nada, no puedo buscar nada de lo que yo quiero; solamente me salen tortugas, monos, tigres, cuentos como la llorona … No juegue eso no sirve para nada”
Puedo dar fe que a ninguna de estas criaturas se le ha dado “clases de política”, ni se les ha inculcado fulano es bueno o malo, etc.; por el contrario se trata en lo posible de alejar este tema cuando ellos están presentes. Ahora lo cierto es que estamos ante una nueva generación que absorbe con una facilidad increíble todos los eventos que se presentan en su entorno, entre ellos, por supuesto el quehacer político de nuestros días, que por  demás  es una “realidad inocultable y como dice el viejo dicho “El Sol no se puede tapar con un dedo”.
Dios  bendiga  a mis niños y a todos los niños de nuestra querida Venezuela; que el Supremo Creador les depare un país próspero y en democracia, donde puedan drenar toda esa fuerza y sabiduría que ya a tan corta edad muestran.
Por mi lado me pregunto: ¿Qué sentirá una persona, que sabe que es rechazado y odiado hasta por los NIÑOS?

Caracas, 04 de Mayo del 2017

 MILTON R. ABREU A.

Coronel Ejército Siglo XX

ADOCTRINAMIENTO O REALIDAD¡¡¡¡
El adoctrinamiento (a veces llamado indoctrinación, por influjo del inglés indoctrination), es el conjunto de medidas y prácticas educativas y de propaganda, encaminadas a inculcar determinados valores o formas de pensar en los sujetos a los que van dirigidas. (Tomado de Wikipedia. La Enciclopedia libre)
Y una definición de realidad “Es aquello que acontece de manera verdadera o cierta, en oposición a lo que pertenece al terreno de la fantasía, la imaginación o la ilusión. Lo real, por lo tanto, es lo que existe efectivamente”.
Mucho se puede filosofar sobre estos dos conceptos; pero a lo que me voy a referir es a un “fenómeno” que está ocurriendo en nuestra población, y como nos decía el eximio  Profesor Amalio Belmonte: “…hay que delimitar el problema”. En este caso,  lo  voy a hacer en nuestra población infantil, en nuestros niños, nuestros familiares. Por razones lógicas de vida, a mi casa van mis nietos y sobrinos y estos pertenecen a ese renglón.
Seguro estoy que  ustedes también tendrán una o varias historias con sus niños, igual a las que les voy a contar: Ayer me puse a prestarle atención a lo que esos chipilines, cuyas edades oscila entre los tres y cuatro años de edad (Por razones obvias omito sus nombres), y que estaban compartiendo, hablando entre ellos, jugando en el parque:
“…hoy no fui al colegio porque en la calle hay gente peleando, porque no quieren a Madudo, porque es malo”;
“…yo a veces me porto un poco mal y me regañan, a veces me porto muy mal y me castigan; pero a  ti Madudo, nadie te quiere”
“…yo cuando oigo las cacerolas salgo a buscar a mi Tía y le digo que están cecerolando, que vaya a buscar la lata…”
Los interrumpí y les pregunté: Quien de ustedes quiere ser Presidente de Venezuela cuando sea grande?. Uno de ellos me respondió: “No, Yo quiero ser niño”.
Días atrás, mi nieta de once años, me contaba entre muchas otras cosas: “…a nosotros nos engañó Maduro con las Canaimitas, porque nos dijeron que tenía YouTube y cuando las abrimos no me puede conectar a nada, no puedo buscar nada de lo que yo quiero; solamente me salen tortugas, monos, tigres, cuentos como la llorona … No juegue eso no sirve para nada”
Puedo dar fe que a ninguna de estas criaturas se le ha dado “clases de política”, ni se les ha inculcado fulano es bueno o malo, etc.; por el contrario se trata en lo posible de alejar este tema cuando ellos están presentes. Ahora lo cierto es que estamos ante una nueva generación que absorbe con una facilidad increíble todos los eventos que se presentan en su entorno, entre ellos, por supuesto el quehacer político de nuestros días, que por  demás  es una “realidad inocultable y como dice el viejo dicho “El Sol no se puede tapar con un dedo”.
Dios  bendiga  a mis niños y a todos los niños de nuestra querida Venezuela; que el Supremo Creador les depare un país próspero y en democracia, donde puedan drenar toda esa fuerza y sabiduría que ya a tan corta edad muestran.
Por mi lado me pregunto: ¿Qué sentirá una persona, que sabe que es rechazado y odiado hasta por los NIÑOS?

Caracas, 04 de Mayo del 2017

 MILTON R. ABREU A.

Coronel Ejército Siglo XX

ADOCTRINAMIENTO O REALIDAD¡¡¡¡
El adoctrinamiento (a veces llamado indoctrinación, por influjo del inglés indoctrination), es el conjunto de medidas y prácticas educativas y de propaganda, encaminadas a inculcar determinados valores o formas de pensar en los sujetos a los que van dirigidas. (Tomado de Wikipedia. La Enciclopedia libre)
Y una definición de realidad “Es aquello que acontece de manera verdadera o cierta, en oposición a lo que pertenece al terreno de la fantasía, la imaginación o la ilusión. Lo real, por lo tanto, es lo que existe efectivamente”.
Mucho se puede filosofar sobre estos dos conceptos; pero a lo que me voy a referir es a un “fenómeno” que está ocurriendo en nuestra población, y como nos decía el eximio  Profesor Amalio Belmonte: “…hay que delimitar el problema”. En este caso,  lo  voy a hacer en nuestra población infantil, en nuestros niños, nuestros familiares. Por razones lógicas de vida, a mi casa van mis nietos y sobrinos y estos pertenecen a ese renglón.
Seguro estoy que  ustedes también tendrán una o varias historias con sus niños, igual a las que les voy a contar: Ayer me puse a prestarle atención a lo que esos chipilines, cuyas edades oscila entre los tres y cuatro años de edad (Por razones obvias omito sus nombres), y que estaban compartiendo, hablando entre ellos, jugando en el parque:
“…hoy no fui al colegio porque en la calle hay gente peleando, porque no quieren a Madudo, porque es malo”;
“…yo a veces me porto un poco mal y me regañan, a veces me porto muy mal y me castigan; pero a  ti Madudo, nadie te quiere”
“…yo cuando oigo las cacerolas salgo a buscar a mi Tía y le digo que están cecerolando, que vaya a buscar la lata…”
Los interrumpí y les pregunté: Quien de ustedes quiere ser Presidente de Venezuela cuando sea grande?. Uno de ellos me respondió: “No, Yo quiero ser niño”.
Días atrás, mi nieta de once años, me contaba entre muchas otras cosas: “…a nosotros nos engañó Maduro con las Canaimitas, porque nos dijeron que tenía YouTube y cuando las abrimos no me puede conectar a nada, no puedo buscar nada de lo que yo quiero; solamente me salen tortugas, monos, tigres, cuentos como la llorona … No juegue eso no sirve para nada”
Puedo dar fe que a ninguna de estas criaturas se le ha dado “clases de política”, ni se les ha inculcado fulano es bueno o malo, etc.; por el contrario se trata en lo posible de alejar este tema cuando ellos están presentes. Ahora lo cierto es que estamos ante una nueva generación que absorbe con una facilidad increíble todos los eventos que se presentan en su entorno, entre ellos, por supuesto el quehacer político de nuestros días, que por  demás  es una “realidad inocultable y como dice el viejo dicho “El Sol no se puede tapar con un dedo”.
Dios  bendiga  a mis niños y a todos los niños de nuestra querida Venezuela; que el Supremo Creador les depare un país próspero y en democracia, donde puedan drenar toda esa fuerza y sabiduría que ya a tan corta edad muestran.
Por mi lado me pregunto: ¿Qué sentirá una persona, que sabe que es rechazado y odiado hasta por los NIÑOS?

Caracas, 04 de Mayo del 2017

 MILTON R. ABREU A.

Coronel Ejército Siglo XX
QUE VAINA CON LAS MATEMATICAS!!!

El Diccionario de la Lengua Española, de la  Real Academia Española (RAE), define a la Matemática como: “Ciencia que trata de la cantidad”; y recuerdo con mucha claridad a mi Profesor de Matemáticas en la Escuela Militar de Venezuela (Año 1.967 y 68), Boris Bocio Vivas (QEPD), quien en sus magistrales clases hablaba del filósofo griego Pitágoras, nos decía que este sabio era considerado como “el primer matemático puro”, que nos dejó como enseñanza que “…los números constituyen la sustancia de las cosas, ya que cada cosa guarda una relación numérica que las distingue de las demás”; su Teorema, etc. y que a él también se le atribuía aquel dicho que reza: “Dios habla a través de los números”.

El difunto presidente a quien hoy, sus seguidores con veneración le dicen “Maestro”, popularizó a través de sus múltiples peroratas esa última frase.

Pero el punto que me ocupa es el hecho, que por supuesto tiene que ver con las matemáticas, y son dos recientes actuaciones del actual presidente: uno es el anunciado, el pasado 30 de Abril, aumento de salario mínimo: “…He decido este aumentar el salario mínimo, las pensiones y las tablas laborales de administración pública en 60%...”; y llevó este salario a Bs. 200.00,00; lo que en “números absolutos”, sería igual a Bs. 51.362,00 la cantidad aumentada; esto corresponde al 33,64% y no al 60.

El otro punto es referente a la Concentración hecha por el Partido del gobierno en la avenida Bolívar de Caracas el pasado 1ro. de mayo. Días anteriores al evento circularon por las redes sociales  “Notas de voz” donde funcionarios de diferentes instituciones del alto gobierno ordenaban a sus subalternos del interior del país   traer personas, obligadas o no, de todos los Estados para este espectáculo político. Resultando, entre otras cosas, dos accidentes de tránsito graves, uno en Caracas y otro en el Estado Anzoátegui, con un total de: 43 heridos y 13 muertos.
Caracas es una ciudad que debe tener unos siete millones de habitantes, personas, pueblo; y ya se tiene cuantificado que esa avenida se llena con un millón de personas.
Los diferentes formadores de opinión del régimen constantemente  manifiestan que “el pueblo” está con ellos. En este caso me pregunto: ¿entonces por qué tienen que traer gente del interior del país para llenarla?;  ¿Cuánto cuesta ese traslado?; ¿Quién y con qué dinero se paga ese traslado?; ¿Quién responde por las vidas de las personas fallecidas en estos accidentes?;  ¿ Quién responde por los gastos de los lesionados y heridos? En fin, son muchas las preguntas que se pueden formular.

En definitiva: creo que los “alumnos” ya no le hacen caso a su “Maestro”? , como decía mi tía: “las cosas le entran por una oreja y les salen por la otra”.

Será que las arcas del gobierno están demasiado llenas, para despilfarrar inmensas cantidades de dinero en estas reuniones políticas?

En ambos casos, definitivamente los Números no me cuadran. Será que ahora las matemáticas no son exactas????

Caracas, 02 de Mayo del 2017

MILTON R. ABREU A.
Coronel Ejército Siglo XX


jueves, 13 de abril de 2017

“…NO FUERON  FLORES PRECISAMENTE !!!”

Antes de comenzar “mi reláfica”, como decía nuestro recordado Tío Simón, quiero aclarar dos cosas: Primero, que por motivos de trabajo, paso gran parte de mi tiempo en la ciudad de Puerto Ordaz,  Estado Bolívar y segundo, que el 10 de Octubre del año pasado escribí y publiqué un artículo que  titulé: “Cerro El Gallo-Batalla de San Félix”; allí hablaba entre otras cosas, de lo bueno que sería construir  un “mirador en el Cerro El Gallo”, en la ciudad vecina de San Félix (Pueden leerlo en mi Blog*). Igual aclaro que no creo que el gobierno regional haya tomado en cuenta mis recomendaciones; pero casualmente, a mediados del mes de Noviembre, se inició “apresuradamente” la construcción de “una Plaza Monumental…, para conmemorar  los 200 años de la Batalla de San Félix”.

Con bombos y platillos se anunció que para el día 12 de Abril,  aniversario de tan magna fecha, el Presidente de la República asistiría a la inauguración de la Plaza y al Desfile Cívico Militar en la explanada de Chirica, en las inmediaciones del referido  Cerro El Gallo. Me dije: ” … esto no me lo pelo” y me dirigí en la tarde de ese día a San Félix; pero … sorpresa: me fue  imposible acercarme a ese lugar, ya que todos los accesos al sitio estaban  trancados y la poca gente (civiles), que asistieron como espectadores, los amontonaron en un sitio bastante distante de la Tribuna de Honor. Es de hacer notar que esta gente en su mayoría curiosos, eran de ese Barrio; personas humildes con miles de problemas encima y que  picados por la curiosidad se volcaron a presenciar ese evento, quizás, para mitigar sus carencias con el tan cacareado espectáculo, y también creo que eran los familiares y amigos de los niños de las escuelas y demás organizaciones e instituciones que desfilaron . Regresé a Puerto Ordaz y no me quedó otra cosa que ver el Desfile por Televisión.

Del desfile no quiero ni comentar, pero lo cierto es que este no terminó. Cuando el que comandaba el desfile le informaba al que presidió, que el mismo  había culminado; comenzó un movimiento extraño, nerviosismo por parte de los que se encontraban en la Tribuna Presidencial; llamaron la Caravana, etc. y  no se rindieron los honores correspondientes al finalizar el mismo. Al Presidente lo montan en un vehículo Tiuna descapotado, que de inmediato fue rodeado por el pueblo asistente quien había  desbordado los cordones de seguridad de la Casa Militar; y en videos posteriores, recibidos por las redes sociales, vi que le lanzaban  cosas  Pensé: como lo que rodeaba el vehículo presidencial era “su Pueblo”, lo que le estaban lanzando entonces deberían ser  flores a su ADORADO LIDER….

De inmediato el canal de televisión oficial, cortó la Cadena televisiva y me comienzan a llegar por las redes sociales una cantidad de videos tomados desde otros ángulos donde se apreciaba claramente lo ocurrido. También llega otro video donde ya el Presidente, acompañado de su esposa, va entrando al Palacio de Miraflores en Caracas  hablando de “ lo bien que le había ido en San Félix”.

Al día siguiente, no aguanté la curiosidad y me fui nuevamente a El Gallo, para ver  el sitio y a hablar con los vecinos. Sorpresa, los cuentos que me dijeron fueron de terror. Uno de ellos me dijo que lo que lanzaban  al Presidente eran “Tetas de Hielo”, botellas de plástico, papeles y otros objetos; que le habían proferido fuertes improperios al mandatario; y que en el rebullicio que se formó rompieron vidrios a los vehículos donde se desplazaban las autoridades asistentes; que  la decoración colocada (matas, alfombras, etc.), los monitores de Tv, equipos  etc. se los llevaron.  Me confirmaron que a ese desfile no había asistido la gente  de Puerto Ordaz.

Mi pregunta: ¿ Será que “El pueblo” ya no quiere a su amado líder?

                                                                                   Puerto Ordaz, 13 de Abril del 2017


MILTON R. ABREU A
Coronel Ejército Siglo XX



*Blog de Milton R. Abreu A.

miércoles, 21 de diciembre de 2016

“…YO NO CREO, ESOS SON CUENTOS DE LAS REDES SOCIALES”:

Un cuento rapidito. Esta tarde fui a una Entidad Bancaria donde tengo una Cuenta Corriente y pregunto al Cajero de ese Banco: “…por cuanto puedo hacer el cheque para retirar dinero en efectivo?” Su respuesta fue clara y diáfana: Estamos pagando sólo TRES MIL BOLIVARES, y en billetes de 10,00 bolívares. No era el único en la cola, varios llevábamos la misma intención y quedamos con el mismo asombro. Oí decir a una de las empleadas “… es que no tenemos efectivo”

Pensé: Me saqué la lotería, hoy me tocó a mi; por supuesto la indignación o como decimos normalmente, la arrechera que agarré fue de espanto y brinco. Sé y entiendo que no es problema de ese Banco, que por demás es excelente. Es culpa de la debacle -Desastre que produce mucho desorden y desconcierto, especialmente como final de un proceso -, que estamos viviendo producto de las inoperantes medidas económicas que ha implementado el Ejecutivo, sobretodo los últimos días.

Me pregunto:

-     ¿Sabrán las autoridades nacionales que se puede comprar con Tres mil bolívares?
-     ¿Será que las autoridades nacionales, regionales, distritales, etc. hacen mercado en nuestro país. Compran medicinas; repuestos para sus vehículos, etc.?
-     ¿Será que ellos saben cuánto cuesta hacerle servicio a un vehículo (Cambio de aceite mineral, filtro de aceite del motor y lavado del motor)?. Si no lo saben se lo voy a decir: Setenta y cuatro mil bolívares
-     ¿Será que con tres mil bolívares se pueden hacer las tradicionales hallacas para estas navidades; o se puede comprar una botella de Ron para pasar la arrechera?
-     ¿Qué culpa tenemos los venezolanos de bien? ¿Qué mal hicimos? ¿Que pecado estamos pagando?

En resumen: lo que está pasando no son cuentos de camino, no son cuentos de las redes sociales, ni es el imperio que son bichos malos que no nos quieren, etc. Estamos viviendo una Oclocracia y solo nos queda luchar en “forma democrática” para que vuelva la normalidad a nuestro país y podamos volver a ser el país pujante que fuimos hace tres lustros atrás..

                                                                                Caracas, 20 de Diciembre del 2016


MILTON R. ABREU A. 
Coronel Ejército Siglo XX



SOLO PARA LA REFLEXION:

No se si es bueno recordar ciertos términos, dichos o simplemente enseñanzas de los maestros que nos formaron  en los Cuarteles del pasado y Glorioso Ejército Venezolano (Siglo XX). Era muy corriente oír de ellos: “ORDEN MAS CONTRAORDEN,  IGUAL DESORDEN”.

En las Escuelas de formación, en ni caso: La Escuela Militar de Venezuela, se recibía toda la teoría para formar un líder y a medida que se pasaba de un año a otro ya se empezaba a poner en práctica esa teoría en lo referente al Mando y Conducción. Al graduarnos como Oficiales y llegar a los Cuarteles, encontrábamos  un cuadro de superiores y compañeros, donde se continuaba  ese proceso  de aprendizaje, ahora con una gran responsabilidad: el ser Comandante de una Unidad Básica.

Siempre se tenía en mente aquello que antes de dar una “Orden”, ésta previamente debía ser estudiada, evaluada en su totalidad, sus pro y sus contras, etc.; para no tener que estar rectificando una vez que se ha impartido y así evitar el caos y el desorden y no tener que decir aquello de: “Otra voz”. Los Jefes se preocupaban por la Instrucción de la Tropa, los Planes de Lección, los informes del Instructor, los ejercicios en el terreno, la instrucción de los Oficiales, etc.; todo esto tenía como trasfondo la preparación del Oficial, pues para Mandar  debe  estar preparado y conocer su trabajo.

En resumen el Jefe que da una Orden, debe  estar consciente de lo que está haciendo, para no quedar en ridículo y exponerse ante el subalterno que seguro, como mínimo, pensará y dirá de ese superior, aquel dicho  que reza: “Dios no le da cacho a burro”.

                                                                                    Caracas, 18 de Diciembre del 2016



MILTON R. ABREU A.
Coronel Ejército Siglo XX